RESUMEN
Uno de los aspectos previstos entre los objetivos del Proyecto “El patrimonio cultural sefaradí en la heredad hispánica del Tucumán de ayer y de hoy. Identidad y memoria” del Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Tucumán (CIUNT) y que se lleva a cabo en el Instituto de Literatura Española (ILE) de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.N. de Tucumán, es el estudio del humor en la cultura tradicional sefaradí.
Partimos de la presentación de un marco teórico con diferentes enfoques críticos acerca de lo que se entiende por comicidad, humor, ironía, chiste, en un sentido general y universal, a fin de disponer de herramientas válidas para abordar los ejemplos.
Nos detenemos en las consideraciones del escritor y ensayista Eliahu Toker sobre el humor judío, y las diferencias que reconoce cuando se habla de humor en el Talmud y el humor del Jasidismo a partir del siglo XVIII en Europa.
Nos centramos, seguidamente, en los rasgos peculiares del humor en la cultura tradicional sefaradí analizando las diversas formas que adopta, sus manifestaciones más populares a través de testimonios conservados mediante registros electrónicos, textos escritos de colecciones paremiológicas, relatos breves recogidos en antologías y modismos propios del habla familiar (interjecciones, dichos, maldiciones, insultos, refranes, proverbios, etc.).
Creemos reconocer a través de estas exteriorizaciones del humor en el ámbito sefárdico las huellas de los siglos de permanencia y convivencia de los hispano hebreos en la Península Ibérica; del largo período de peregrinaje y permanencia de los expulsados en los territorios del Imperio Otomano, en íntimo contacto con otras lenguas y culturas. Sin duda, todo esto ha proporcionado al hombre sefardí variadas aptitudes, prácticas, saberes y habilidades tanto intelectuales como físicas que fueron moldeando su conducta y su carácter, organizando sus juicios de valor, su pensamiento y su modo de expresarlo. En definitiva, un modo de ver, entender y sentir la realidad en sus manifestaciones tanto materiales y tangibles, como metafísicas. Y ello se hace evidente en sus diversas producciones, abundantes en el pasado, y lamentablemente cada vez más escasas entre las que se conservan y se transmiten al presente.