Organizado por el
Centro de Información
y Difusión de la
Cultura Sefaradí
(FeSeLA)

cidicsef@ciudad.com.ar

Lunes 7, 19:00 hs.

Inauguración oficial del “MES DE LA CULTURA JUDEO-MARROQUÍ”.

- Palabras de bienvenida del Señor Jacques Obadia.

- “El Judío como parte integrante del tejido social de Marruecos”. Exposición de Su Excelencia, el Señor Mohamed Mael-Ainin, Embajador del Reino de Marruecos en la Argentina.

- Apertura de la muestra de pinturas “Racines”. Visita guiada a cargo de su autora, la artista plástica Esther Benmaman. Coordinación y comentarios: Hélène Gutkowski.

En Sede CIDiCSef, Salguero 758.
Entrada libre y gratuita

Hubo té con hierbabuena y pastelería típica marroquí ofrecidos por la Embajada de Marruecos en Argentina.

El señor enbajador del Reino de Marruecos expuso con calidad y jerarquía y con mucha simpatía acerca de la relación entre los judíos de marruecos y la sociedad marroquí en general (ver mensaje completo más abajo). Se refirió a los aspectos internos como también a los externos, la gran cantidad de judeomarroquíes en el exterior a quien invitó a acercarse a realizar tareas en conjunto y visitar el país.

El Señor Mohamed Mael-Ainin respendió todas las preguntas que el público realizó por escrito y se quedó conversando una vez terminado el evento en el cual además se proyectó un video de judiós en Marruecdos rezando y festejando y un hermoso CD multimedial para computadora titulado "Les Juifs du Maroc" sobre la historia, costumbres, religión, cultura, arte y muchas cosas más siempre de los judíos de Marruecos.

La cantidad de público superó holgadamente las expectativas colmando las instalaciopnes del salón principal del Cidicsef.

La presentación y moderación estuvo a cargo de Jacques Obadía y hubo palabras del Dr. José Menascé, de Hélène Gutkowsky y del Dr. Moisés Garzón Serfaty.

 

Un rico te de hirbabuena y masitas típicas cerraron la noche con la satisfacción de todos los que estuvimos allí.

¡MUCHAS GRACIAS SEÑOR EMBAJADOR!


MENSAJE DEL SEÑOR MOHAMED MAEL-AININ

EMBAJADOR DE SU MAJESTAD EL REY DE MARRUECOS
EN ARGENTINA Y URUGUAY

Quisiera expresar mis profundos agradecimientos al CIDICSEF (Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí) por brindarme la oportunidad de participar en estas jornadas de estudio consagradas a la comunidad Judea-marroquí en la Argentina y que se desarrollan a lo largo del presente mes de noviembre.

Quisiera también, recordar en este contexto un fragmento del mensaje que Su Majestad el Rey Mohammed VI envió a los participantes en el coloquio (Diálogo de culturas) organizado en Rabat en 2003:

Dice el mensaje real :

«Estamos plenamente convencidos de que son los intelectuales y los pensadores, los cuales saben más que nadie cómo se ha venido operando el mestizaje cultural y civilizacional a lo largo de la historia, y cómo han sido cristalizados y consagrados los valores recomendados por las religiones celestes y los nobles principios que han logrado la adhesión de toda la humanidad, los que contribuirán en tender los puentes del dialogo, del entendimiento y de la solidaridad, en el marco de la complementariedad entre el universalismo y las diferencias culturales».

Es sumamente importante resaltar que el Islam ordena que todos los profetas tienen que ser considerados sin diferencia como enviados de Dios, portadores de Su sagrada palabra para sus pueblos respectivos, y que es tajantemente prohibido para cualquier musulmán no creer en ellos tal como lo subraya el Sagrado Coran en la Sura de la vaca, Versículo Nº 135, que dice:

«Digan Uds: creemos en Allá, y en lo que nos reveló, y en lo que reveló a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob, y a las Tribus, y en lo que dio el Señor Todopoderoso a Moisés, a Jesús, y a los profetas, no hacemos distinciones entre ninguno de ellos, y estamos sometidos a Él».

Es por eso que, desde el nacimiento del Estado de Marruecos en el año 788, cuyo fundador no es otro que Idriss Primero, biznieto del Profeta Mohamed, - Que Dios le Bendiga y le Dé Paz-, siendo Marruecos hoy día la monarquía más antigua del globo, digo desde el nacimiento de Marruecos, las diferentes y variadas componentes del tejido social marroquí han convivido siempre en un ambiente de paz, tolerancia y plena armonía.

Más todavía, desde la llegada de los primeros predicadores del Islam a Marruecos, en el séptimo siglo, empezaron a convivir plenamente en Marruecos las religiones musulmana y judía. La religión musulmana fue abrazada por los beréberes, los negro-africanos y los descendientes de europeos, mientras los judíos siguieron practicando su culto y su vida social en paz y con toda seguridad.

Hay que recordar que es comúnmente probado por las investigaciones llevadas a cabo por un sinnúmero de sociólogos que los judíos poblaban Marruecos, desde ya más de 2000 años, hallándose tanto en las ciudades como en las zonas rurales, los llanos, las montañas, las regiones costeras y en el Sahara. Formaban una parte integrante del tejido social marroquí, de manera que las relaciones entre las comunidades árabes, beréberes y judías nunca han sufrido desavenencias, vivían pacíficamente y participaban todos, del mismo modo, en la vida pública y a todos los niveles.

Como testimonio de ello, quedan todavía en la actualidad muchos templos judíos en distintas partes de Marruecos, en la ciudad de Uazzan al norte, en Essauira al centro, en Ifrane del Anti-Atlas a las puertas del Sahara marroquí, sin contar la presencia de judíos en otras ciudades del Reino, como Casablanca, Fez, Rabat, Tetuán y demás ciudades de Marruecos.

La presencia de los judíos marroquíes ha sido siempre consentida y aceptada por todos en distintos niveles, pero particularmente, en el ámbito comercial, industrial, financiero y del textil.

En dos mil años, el judaísmo marroquí ha vivido, producido y evolucionado acumulando huellas y vestigios a lo largo de su trayectoria. Desde 1998, el Museo del judaísmo marroquí, que se halla en la antigua sede transformada de la casa de niños Murdoch Bengio, atestigua de la vida y la historia de esta comunidad del pueblo marroquí. Dicho Museo, que está gestionado por la Fundación del Patrimonio Cultural Judeo-Marroquí, alberga una colección de objetos representativos de la vida y la cultura Judea-marroquíes, tales como: objetos de culto, vestimenta tradicional, herramientas representativas de los trabajos de antaño, libros antiguos en hebreo y demás obras escritas en Judeo-árabe y que describen la vida judía durante el último siglo e incluso mucho más antes. El Museo comporta igualmente cuatro salas de exposición donde podemos ver la colección permanente de objetos sagrados, fotos, pinturas, etc. Se encuentran expuestas, del mismo modo, dos sinagogas tradicionales, mientras que una sala reservada para la exposición audio-visual permite ver películas y videos, escuchar y conocer la música Judea-marroquí y sus principales artistas…. En una palabra, es el museo vivo de una comunidad viva.

Por otra parte, distinguidas personalidades judías han asumido importantes responsabilidades políticas tanto antes de la instauración, en Marruecos, del protectorado franco-español, entre 1912 y 1955, así como después del retorno de la Independencia.

Citaría, a modo de ejemplo, las más recientes responsabilidades ejercidas por relevantes personalidades judías en mi país, se trata del Ministerio de la Salud Pública que estaba a cargo del Dr. BENZAKIN en 1957, del Ministerio de Turismo gestionado por SERGE BERDUGO durante los años 90, así como a nivel de la representación parlamentaria por el Sr. OHANA que había sido electo Diputado por la ciudad de Essauira, habitada, por supuesto, por una importante población tanto musulmana como judía. Cabe señalar, igualmente, al Sr. ANDRE AZOULAY que, en la actualidad, figura entre los eminentes consejeros de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Que Dios lo Glorifique, quien, por cierto, era también consejero del Difunto Rey Su Majestad Hassan II. Aprovecho, precisamente, este momento en que menciono al Sr. ANDRE AZOULAY para señalar que se encuentra realizando una gira a la región medio-oriental, a raíz de la cual fue recibido, en Gaza, por el Presidente de Palestina el Sr. MAHMOUD ABBAS, quien afirmó en esta ocasión que “Marruecos, en todas sus componentes musulmana y judía, ocupa una plaza central en el corazón y en el pensamiento de cada palestino”.

Los reyes de Marruecos siempre han prestado una atención particular a los miembros de la comunidad Judea-marroquí, procurando enviarles a sus mensajeros personales para asistir a sus festividades organizadas tanto a nivel nacional como en el extranjero.

También, durante sus viajes al extranjero, tanto el Difunto Rey Hassan II como Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios lo Glorifique, siempre han insistido en que sus agendas oficiales comporten una audiencia para los miembros de esta comunidad radicada en el extranjero.

Así pues, con motivo de su última visita a la Argentina, en el mes de diciembre pasado, Su Majestad el Rey Mohammed VI ha tenido a bien recibir a unos miembros de esta comunidad judía marroquí en Argentina, hoy aquí presente, se trata en concreto del gran Rabino de Buenos Aires el Sr. SHLOMO BEN HAMU, del Dr. FORTUNATO BENAIM y de la Sra. ESTHER BENMAMAN, los cuales son representantes, respectivamente, del ámbito religioso, de la investigación científica, y del sector artístico-cultural.

Cabe igualmente resaltar que la ley marroquí relativa al estatuto de la familia (matrimonio, divorcio, herencia, entre otras cosas) incluye un apartado especial reservado a los judíos marroquíes, y que se adapta plenamente a su religión, sus usos y costumbres.

A la luz de lo que precede, se puede constatar que el Reino de Marruecos siempre ha sido fiel, a lo largo de toda su historia, a sus principios tradicionales de los cuales nunca se ha apartado, esto es, la tolerancia, la coexistencia pacífica entre las distintas religiones y culturas y la convivencia multirracial.

Es importante recordar a este respecto el apoyo brindado tanto a los judíos marroquíes como a los que no lo son, en la antigüedad como en el pasado reciente, haciendo, especialmente, hincapié en la acogida que mi país brindó a los judíos expulsados de la península ibérica en tiempos del Sultán Ahmed El Manssur Adhahbi, durante los tiempos de la inquisición, y sobretodo la protección que les otorgó Su Majestad Mohammed V contra las atrocidades nazis.

Con motivo de estas jornadas, vuelvo a reiterar que para la Embajada del Reino de Marruecos en Argentina y Uruguay es un deber apoyar las iniciativas de la comunidad marroquí y nos complace preservar, incentivar, promover y estrechar los lazos que siempre han existido entre nosotros y que ambas partes debemos esforzarnos aún más en ir mejorándolos.

Invito a la comunidad Judea-marroquí de la Argentina a estrechar sus lazos con sus raíces, a reorganizarse y a recuperar sus vínculos con Marruecos, país de arraigo de sus ancestros, en el cual encontrará siempre la buena disposición de sus autoridades, la hospitalidad y la bienvenida de sus gentes.

Pido, igualmente, a esta comunidad tenga a bien ser el fiel defensor de este espíritu de convivencia, de diálogo, de armonía, y de tolerancia, del cual Marruecos se enorgullece enormemente.

Muchas gracias.

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Última actualización: Wednesday 23-Nov-2005 1:46 PM